Recomienda a la población mundial, cambiar las prácticas de consumo y apoyar a quienes trabajan en la cadena alimentaria
«La lucha contra el hambre exige superar la fría lógica del mercado, centrada ávidamente en el mero beneficio económico y en la reducción de los alimentos a una mercancía más, y afianzar la lógica de la solidaridad», aseguró este 15 de octubre el papa Francisco durante un discurso -reseñado por EFE- con motivo del Día Mundial de la Alimentación.
«Actualmente asistimos a una auténtica paradoja en cuanto al acceso a los alimentos: Por un lado, más de 3.000 millones de personas no tienen acceso a una dieta nutritiva mientras que por otro lado, casi 2.000 millones padecen sobrepeso u obesidad», lamentó.
Recomendó a la población mundial, dar el primer paso en la lucha contra el hambre, cambiando el estilo de vida y «prácticas de consumo cotidianas».
Instó también a los «productores y consumidores a tomar decisiones éticas y sostenibles, y concienciar a las generaciones más jóvenes del importante papel que desempeñan para hacer realidad un mundo sin hambre».
A su juicio, es importante hacer énfasis en el acceso a la «innovación que aplicada al sector agroalimentario, puede reforzar la resistencia al cambio climático, aumentar la producción de alimentos y apoyar a quienes trabajan en la cadena de valor alimentaria».
La ceremonia se celebró en Roma, Italia de manera virtual con la intervención del presidente de la República, Sergio Mattarella y el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) António Guterres.